La primera parte de 2013 no había estado marcada por una gran cantidad de escapadas, no al menos, a lo que estabamos acostumbrados en los últimos 3 años, así que lo compensamos haciendo un par de escapadas.
Después de regresar de Turquía, miramos nuestro calendario, y teníamos dos puentes libres, el de Cartagineses y Romanos, a finales de Septiembre, y el del Puente de la Constitución, a principio de Diciembre.
Satisfactoriamente encontramos vuelos a buen precio para los dos puentes, así que en Septiembre decidimos, que tras 3 años sin pisar Inglaterra, volveríamos.
El destino, en esta ocasión, fue East Midlands.
Pero, ¿qué hay en East Midlands?
Pues a decir verdad, salvo el aeropuerto y un museo al aire libre sobre aviones, que de haberlo sabido antes del viaje, lo habríamos visitado, no hay mucho más que visitar. Así que, sabiendo esto, nos buscamos una ciudad cercana que nos interesase, y…BINGO.
Ahí estaba, la ciudad de Robin Hood, Nottingham.
El vuelo lo compramos con Ryanair, y para dormir utilizamos nuestra mejor herramienta para conocer gente y alojarnos, Couchsurfing. En este caso, estuvimos alojados en casa de una familia estupenda. Sonia, Christian y Sofía fueron nuestros anfitriónes. Unas estupendas personas a las que jamás olvidaremos. Tuvieron el detalle de invitarnos a cenar una de las noches, y darnos de desayunar cada día, además, nos proporcionaron una habitación privada para nosotros. En casa también estaba alojado un chico frances, que estaba estudiando allí, así que fue una experiencia muy gratificante, además de todos los consejos que nos dieron para recorrer la ciudad. Desde aquí, mil gracias de nuevo por vuestra gratitud.
27 de Septiembre de 2013
Nuestro vuelo partió puntual de Alicante, y con la misma puntualidad llegamos a East Midlands.
Cogimos el autobús Skylink Nottingham. Billete familiar para 2 personas, por 16 euros ida y vuelta. Me pareció todo un chollo, tratandose de Inglaterra.
En media hora, el autobus nos dejó en la parada Friar Lane, cerca de la plaza central.
Era la hora de comer, así que aprovechamos para tomar algo rápido y empezar a descubrir una ciudad que era desconocida. Decir que frente a esta parada, veréis que hay un Costa Café y un Starbucks, pues justo al lado de Starbucks, hay un pequeño restaurante de bagels. A nosotros nos encantan, y estaban muy bien de precio. Si pedías el bagel del día, salía por 1,99 libras, y si pedías cualquier otro, por 2,99 libras. Os aseguro que los sirven muy cargados, y con uno coméis de sobra. Probadlo, sobretodo si vais de low cost, como nosotros.
Ya con nuestra barriga satisfecha, nos fuimos a descubrir algunos lugares de interes de Nottingham. En primer lugar, visitamos la iglesia de San Pedro, que data del siglo XIV, y con un interior muy bonito.
Desde allí, caminamos por Exange Walk, una pequeña calle peatonal con comercios, que da a la Old Market Square.
En la Old Market Square nos encontramos un enorme mercado. La ciudad estaba super animada. Cuando organizamos el viaje, no imaginamos en ningún momento la vida y actividad y que nos ibamos a encontrar.
En esta plaza, empezamos a encontrar las primeras referencias sobre Robin Hood.
Después de un buen rato en la plaza, observando todo, y disfrutando, decidimos acercarnos a la que sería nuestra casa durante dos días. Nuestros couchsurfers Sonia, Christian y Sofía, nos ofrecieron su casa y nos acogieron en ella con mucho cariño. Descubrir Couchsurfing, es una de las mejores cosas que nos han pasado en nuestros viajes.
De camino a su casa, aprovechamos para ir por el Castillo de Nottingham, al cual no entramos, y descubrir la famosa estatua de Robin Hood.
La calle donde se encuentra, está llena de pubs, y tiene un aire muy inglés en su arquitectura. Me encanta.
Toda la estatua de Robin para mi solita.
Seguimos bajando por Castle Rd, observando la muralla, y las excavaciones que hay en la roca.
Unos pocos pasos más, y nos encontramos con un clásico en Nottingham. Ye olde trip to Jerusalem. Sí, estamos hablando del pub más antiguo de Inglaterra.
No podíamos irnos de allí sin probar su cerveza, así que nos adentramos en ese curioso lugar, excavado en la roca. La cerveza es artesana, y el lugar es encantador para disfrutar de una buena pinta.
Con las pilas cargadas, seguimos rumbo a casa. Nos quedaban por delante unos 2 km hasta allí. Disfrutamos mucho caminando por las ciudades, por las zonas menos centricas, las zonas donde se concentra la vida cotidiana.
Habíamos tenído un día muy ajetreado, así que llegamos a casa y nos relajamos con nuestros anfitriones, estuvimos hablando y conociendonos. A la hora de la cena, fuimos a buscar fish and chips. No soy fan de este plato, pero he de reconocer, que nos llevaron al mejor sitio donde lo pude probar, raciones grandes y a buen precio.
Tras la cena, nos retiramos a la que sería nuestra habitación durante dos noches, una buhardilla preciosa donde dormimos estupendamente.
28 de Septiembre de 2013
Nos despertamos muy temprano, tal y como acordamos con Sonia y Christian, desayunaríamos juntos. No sabéis que maravillosa es la sensación de despertarte en una típica casa inglesa, abrir la ventana de la buhardilla, y sentir el aire fresco. Ver a las ardillas corretear de un árbol a otro, gente haciendo deporte, y mucha tranquilidad. Adoro estas escapadas.
Desayunamos, y le pedimos consejos a nuestros anfitriones para llegar al centro, por algún camino alternativo. Nos recomendaron un camino precioso, que va bordeando un canal. Fue uno de los mejores momentos del viaje, un paseo precioso, que si no llega a ser por este contacto con ellos, no habríamos realizado en la vida.
Llegamos hasta el centro con este maravilloso paseo, y nos dirigimos a Victoria Bus Station. Allí cogimos el autobús que nos llevaría a nuestro destino del día. Sherwood Forest. Es muy fácil llegar, ya que está todo muy bien indicado. Una vez estéis en la estación, bajáis a los andenes, y veréis los carteles. El andén es el número 9, y el bus es el sherwood arrow. El trayecto que el bus hace es de Nottingham hasta New Ollerton, la parada del bosque de Sherwood está indicada, y te deja en el parking.
Nos montamos en el bus, y disfrutamos del recorrido. Pasamos por varios pueblos, y por una carretera rodeada de vegetación. Tras una hora de viaje, llegamos a nuestro destino.
Nos bajamos de nuestros autobús, y para nuestra sorpresa nos encontramos mucha gente. Pensamos que quizá era normal por ser fin de semana, pero la realidad era que, precisamente ese finde había una representación a lo largo de todo el bosque, sobre la historia de Robin Hood. Imaginad que alegría.
Comenzamos nuestro recorrido, y fue como estar dentro de un libro.
Las aldeas con sus habitantes, Robin Hood, el pequeño Juan, el Sheriff…, todos estaban allí.
El milenario Major Oak, siendo testigo de una batalla.
Los artesanos y campesinos, unos vendiendo sus productos, y otros preparandose para la hora de comer.
Y nosotros ahí, disfrutando del ambiente, y dando un paseo precioso, por un bosque espeso, y lleno de magnificos rincones naturales.
Y así se nos pasó toda la mañana, hasta la hora de comer. Llegamos al final de nuestro recorrido, y esperamos un rato hasta que llegó el autobús, que nos devolvió a Nottingham.
Al llegar a la ciudad, decidimos bajarnos una parada antes, ya que a la ida habíamos pasado por un enorme cementerio, que nos llamó mucho la atención. El recinto es enorme, y está lleno de tumbas muy variadas y diferentes entre sí. Muy curioso de ver.
Desde allí, nos fuimos paseando al centro, a comer. Repetimos en el Bagel Nash.
La tarde nos la pasamos caminando por el centro, aprovechando para comprar algunas cosas. Relajados, tomando algo en Starbucks. Sin prisa, y disfrutando.
A la hora acordada, regresamos a casa, donde nos esperaban para disfrutar de una magnifica cena. Fue todo un detalle la Raclette que nos prepararon. Estaba deliciosa.
Otro día intenso. Nos relajamos con nuestros anfitriones en el sofá, estuvimos un rato hablando, y cuando nos dio sueño, nos subimos a nuestra habitación.
Domingo 29 de Septiembre de 2013
Nuestra última mañana en Nottingham. No tenemos mucho tiempo, así que bajamos temprano a desayunar, arreglamos nuestras cosas y nos despedimos de Sonia, Christian y Sofía. Ha sido un placer poder contar con ellos, y conocerlos.
Hoy coincide que es la maratón de Robin Hood, así que nos vamos caminando hacia el centro, y nos cruzamos con sus corredores. Algunos van incluso vestidos de Robin.
Damos una ultima vuelta por la Old Market Square, que nos ha gustado mucho, y nos sentamos en las escaleras del Nottingham Council House, donde se está celebrando una boda. Es entretenido sentarte a ver a la gente. Ellos están tan inmersos en su vida, en su normalidad…y ahí estás tu, como el espectador de una película. Es divertido, forma parte de nuestros viajes. Ver a la gente ir y venir, cada uno con su vida y con su historia.
Nos acercamos a la parada de autobús para ver el horario de nuestro bus al aeropuerto, y para nuestra sorpresa, debido a la maratón, hay líneas cortadas, y horario restringido. Bueno, no nos pongamos nerviosos, nos vamos con más antelación y ya está.
La teoría perfecta, la practica fue otro tema. Nos vamos a un Costa Café que hay frente a la parada de Friar Lane, tomamos algo mientras esperamos que llegue la hora del bus.
Llega la hora, y vemos que ahí no viene autobús ninguno. 10 minutos, 15 minutos…yo ya me estoy poniendo nerviosa. Para nuestro consuelo, había gente con maletas esperando. Sabéis aquello de “mal de muchos, consuelo de tontos”, pues no me funciona. Que leches me voy yo a consolar si pierdo el avión. No me consuela que el resto lo pierda también.
Total, que visto lo visto, decidimos ir corriendo a la estación de autobuses, y allí, nos informamos, que están pasando los autobuses con una frecuencia totalmente diferente que la que había en los paneles informativos, así que nos toca correr otro poco más, hasta una parada cercana a la estación, por donde en 5 minutos pasará nuestro autobús al aeropuerto. Llegamos acalorados, corriendo como locos, y vemos que viene el bus. Lo paramos, pero…no para. Me quiero morir, no llegamos ni de coña. En ese momento, decidimos que vamos a parar un taxi, paso de perder el vuelo, tenemos margen para que nos lleve al aeropuerto y lleguemos bien. Justo cuando me dispongo a parar un taxi, entonces a lo lejos, de nuevo un bus al aeropuerto, esperamos a ver que hace este, y para nuestra alegría y alivio, para y nos recoge. Perfecto. A pesar de la odisea, llegamos estupendamente al aeropuerto.
Y ya en el aeropuerto, más de lo mismo. Lo de siempre. Controles, esperar, embarcar, volar y de vuelta a casa.
Es una escapada a la que le guardo mucho cariño. Las circunstancias, la compañía, el lugar, y todo fue increíble.
Babysapito.
3 comentarios:
Hola Mafi me encanto el post... y me dieron ganas de conocer ese lugar algun día... todo lo relacionado a esas historias mezcladas con leyendas me apasionan
un abrazote viajeroooo
Ale me alegro que te haya gustado, y que te haya despertado ganas de ir. Es un lugar muy lindo y que merece la pena. Un beso muy fuerte.
¡Qué buenos recuerdos me han venido al leer tu entrada! :) Estuve de Erasmus en Nottingham hace ya 6 años y aún no he podido volver... A ver si prontito puedo planear una escapadilla. Un saludo y nos leemos, te esperamos en nuestro blog! :)
Publicar un comentario
Deja tus comentarios